Cumplidos los treinta, la seducción es también un ejercicio de voluntad, y casi cualquier mujer agradece el cumplido de un hombre que casi no conoce. Eso es el caso de Wilmet Forsyth, casada con Rodney, un funcionario más pendiente de su trabajo que de su esposa.
Esa señora alta y distinguida, que ama los trajes color café y los collares de coral, lleva una vida de lo más convencional, confortable …





